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9 de enero de 2020

hoy os presentamos a... @elsubstitut1


El subtitut1 es un amigo de Twitter, la parte masculina de una pareja liberal, con muchas curiosidades sobre el ambiente Swinger. Aparte de ser bien parecido, transmite tener ya las ideas muy claras, sinceridad, muy buenas maneras, respeto y elegancia, y así lo demuestra este magnífico relato de su realidad que nos ha escrito. Lledlo... disfrutadlo. 

Mi nueva vida... Sexual


Todo empezó hace casi un año, cuando sin previo aviso, mi mujer y yo nos pusimos a hablar de otras parejas que conocíamos. Muchas de estas parejas estaban formadas por personas que ya habían tenido otras parejas y casi todas se habían roto por el mismo motivo: la infidelidad. 

Tras hablar un buen rato de ello, y llenarnos de valor para ser totalmente sinceros, la conclusión fue muy clara para los dos: "si nunca te gusta otra persona tanto como para desear con ansias follar con ella, no me lo escondas, la traes a casa y nos divertimos juntos, no quiero que me engañes". Es una decisión muy dura, pero que muestra un gran amor y respeto por tu pareja; y además confirma que hay sinceridad y comunicación. 

Después de unos días, volvimos a hablar del tema, pero esta vez más centrados en los celos, porque ¿cómo te sentirías si tu pareja disfrutara más con otra persona que contigo mismo, delante de tus morros; en tu propia casa y, encima, en tu propia cama? Esa pregunta, nos hizo cambiar el rumbo... La nueva decisión fue ser liberales, cada uno podía buscar un amante y tener relaciones, pero fuera de casa. Era una forma de preservar el espacio familiar y de no tener que ver cómo tu pareja folla con desconocidos, sin estar preparado. Así que esta fue la decisión final, iríamos cada uno por nuestra cuenta para descubrir nuevas sensaciones; ya que habíamos perdido la virginidad juntos y no sabíamos qué se sentía al tener sexo con otros cuerpos y queríamos experimentar. En casa teníamos y tenemos, muy buen sexo y muy frecuente, pero el morbo nos pudo y decidimos hacer este paso hacia el mundo liberal.

Unos pocos días después, mi mujer me cuenta que ya tiene amante; un chico con el que hablaba por chat en un juego del móvil. Le había tirado la caña unas cuantas veces y ella había dicho siempre que no... Pero ahora éramos liberales, el chico era agradable y respetuoso; así que como que ella quería experimentar, y ya tenía con quién hacerlo; le dije que adelante. Ese fue el primer momento más chocante de mi vida, ella ya tenía amante en curso y yo no sabía ni qué hacer para encontrar alguna chica para experimentar con las normas que nos habíamos puesto. 

No podíamos ir con gente del pueblo, para permanecer discretos ante este nuevo cambio, y tampoco meternos en según qué páginas a cara descubierta para que nadie nos reconociera, así que tuve que ponerme las pilas... Mientras, mi mujer ponía fecha a su primer encuentro, y yo tenía muchísimas prisas por encontrar a una mujer que quisiera hablar con un desconocido; conocernos bien y, si nos gustáramos, poder tirarle los tejos. Como que no sabía donde poder hacerlo, empecé igual que el amante de mi mujer, por chats de juegos, y tiré la caña mil veces, una mala decisión, era una manera muy sucia y desagradable que sólo hacía que fuera recibiendo insultos, bloqueos y burlas. Alguna me siguió el rollo, pero cuando veía que iba de verdad, desaparecían o, directamente, no encajábamos. Así que llegó el día de la primera cita de mi mujer, y yo sin chica con la que quedar... Yo había empezado a escribir a algunas mujeres a través de una página de "ligoteo", pero todas tenían miedos y reparos para quedar conmigo; no debemos olvidar que hay mucho "cabrón suelto" con ganas de hacer daño, por lo que comprendía la actitud que tenían las chicas ante un desconocido. 

El día empezó como cualquier otro, hasta que llegó la tarde...  Mi mujer se iba a poner guapa para otro hombre y yo lo sabía, se depiló, se planchó el pelo, se vistió, quedando preciosa, y se maquilló un poquito. Yo la notaba muy nerviosa e intentaba que pareciera que no me importaba, que se podía marchar con otro, para disfrutar del sexo mientras yo me quedaba en casa. Me preguntó varias veces: "¿estás bien? ¿Seguro que puedo hacerlo? ¡Si no quieres no lo hago!" Y yo siempre respondía que sí, porque la quiero tanto, que su felicidad es tan importante como la mía, y porque yo también quería poder experimentar con otra chica algún día y que ella me lo permitiera. Ella preparó una bolsa con algo de comer y una botella de vino, un pequeño neceser y se acerco a la puerta. Después de darme un beso enorme con los ojos llenos de felicidad e ilusión, por poder salir a experimentar, se marchó a coger el tren e ir al hotel donde había quedado con su amante; no sin antes decirme muchísimas veces: te quiero más que a nada, muchas gracias por dejar que lo haga! 

Una vez se había ido, me dije: "Ya que voy a pasar la noche solo; miraré el canal erótico, me pondré a tono y disfrutare del sexo, aunque sea conmigo mismo; así no me comeré la cabeza sobre qué estarán haciendo mi mujer y su amante". Justo al empezar a estar a gusto y olvidar, por un momento, que ella se había marchado a pasar la noche con otro hombre, suenan unas llaves en la puerta y ante mi sorpresa, veo regresar a mi mujer... Entra en casa y me ve dándole al cinco contra uno con el canal erótico puesto, mi reacción, subirme los "boxers" rápidamente, como si mi madre me hubiera pillado masturbándome, me acerco a ella y le doy un abrazo. No sabía lo que pasaba, pero veía sus ojos llenos de decepción e intuía que la cita se había cancelado. Después de unos minutos abrazados, sin decir nada, le di un gran morreo y le dije: "te quiero"; le preparé un cigarro y nos sentamos en el sofá. Me contó que, por motivos personales de su amante (algo le había pasado con un miembro de su familia), al final no podía escaparse para ir al hotel, así que la cita quedaba anulada. 

Esa noche, estuvimos hablando hasta muy tarde y terminamos follando como fieras en celo; de la forma que a ella más le gusta, porque quiero a mi mujer y me gusta muchísimo el sexo con ella; además, era lo que mi mujer necesita en ese momento, sentirse guapa, deseada y querida. Esos 2 polvos, ayudaron a irnos a dormir satisfechos y descansados, amándonos más que nunca y con una sonrisa esculpida en la cara.

El día siguiente, le vino la "bajona"... Se sentía mal por no haber podido salir a experimentar, y por todos los preparativos que habíamos hecho los dos a nivel sentimental, para afrontar esta nueva etapa... Y también, porque yo no tenía con quién salir a experimentar. Así que volvimos a hablar sobre si ella debía quedar otro día con su amante o no. Yo, desde el minuto cero, le dije textualmente: "Has tenido mucha suerte de conocer a alguien que te respete, te mantenga la discreción y que desee jugar contigo sin querer una relación; así que, ¡sal y disfruta! Cuando yo pueda, también lo haré." Yo me imaginaba que ella, por dentro, debía sentirse frustrada por haber tenido que cancelar la cita en el último momento, mientras que por fuera; a ella se la veía feliz y no paraba de decirme lo afortunada que era por tenerme a su lado, alguien tan especial como para dejarla salir a experimentar con otros hombres, para saciar su curiosidad y el morbo de lo prohibido; sin perder el amor y el deseo que nos teníamos antes de empezar este juego, de ser una pareja liberal.

Tiempo después, llegó la nueva cita de mi mujer. Esta vez, ella y su amante; quedaban de buena mañana, por tema horarios, así que, se levantó pronto y se puso guapísima. 
Se marchó antes de que nuestras hijas se levantaran, para que no preguntaran: !dónde va mamá tan guapa". Una vez en casa y con las niñas ya en el cole, me empezó a corroer algo por dentro... Esta vez sí que iba en serio, sin cambios de última hora. Me preguntaba: "¿cómo estará? ¿Estará disfrutando mucho o estará pensando que está haciendo mal? ¿Le gustará más el otro que yo? ¿Tendrá el pene más grande y le dará más placer? ¿Le hará posturas que yo no sé? Vamos, un mar de preguntas egoístas, tonterías y dudas existenciales sin sentido, que aparecían a causa del ego y que parecían más de un adolescente que de un adulto. Los celos me iban creciendo y las inseguridades aparecían por todos lados, no paraba de fumar y de "comerme la olla". Así que me dije: "ponte música a todo volumen y limpia la casa". Y así lo hice, heavy metal del que me gusta y a limpiar. La verdad, me funcionó para distraerme y relajarme un buen rato; y me serviría para tener la comida preparada y la casa limpia cuando llegara mi mujer. Y una vez relajado, volví a pensar en esta nueva situación de pareja liberal. Esta vez, en cómo se sentiría ella... "¿Llegará a casa pensando que ha hecho mal en irse? ¿Tendrá miedo a que la trate de forma distinta? ¿Querrá contarme cómo lo ha pasado? Y entonces entendí que era una situación que ninguno de los dos habíamos vivido y que los dos tendríamos sentimientos encontrados. Así que pensé: "Mejor que lo haya hecho sabiendo yo lo que pasaba"; muchas parejas no hablan de esto y acaban separados por no tener la confianza de hablar de sus fantasías y deseos sexuales; y acaban por meterse los cuernos rompiendo la relación por traición. 

En fin, ella llegó a casa y su mirada lo decía todo. Estaba súper contenta y relajada, se notaba que se había sacado una espina (¡la fantasía cumplida al fin!) pero al mismo tiempo, se la notaba distante. No sabía cómo yo iba a reaccionar emocionalmente frente a su aventura, debemos reconocer que los celos cada uno los expresa de forma distinta y era la primera vez que se había marchado con otro hombre; así que me acerqué, le di un morreo que le supo a gloria y le pregunté cómo había ido, para que viera que me interesaba por ella. Me dijo que muy bien, que le gustó mucho pero que era el primer contacto con otro y habían pasado algo de nervios. Después de comer, nos fuimos a hacer una pequeña siesta, estuvimos hablando mucho rato de su cita y de cómo nos sentíamos los dos. La verdad, tanto comerme la cabeza, y no fue tan duro como esperaba. Al ponerse uno en la situación del otro, los dos entendimos los sentimientos e inseguridades de cada uno; ella deseaba que yo encontrara con quien escaparme a experimentar, pero yo, pese a estar conversando con algunas chicas por una aplicación; no encontraba a nadie. Así que después de hablar durante mucho rato, nos volvimos a decir el uno al otro lo mucho que nos queríamos, que las personas con las que experimentar serían cómo amigos íntimos y nada más; que no había de qué preocuparse, y acabamos teniendo sexo duro, por la emoción de ver que en la relación nada había cambiado, y también porque el trato era que nos podíamos marchar a buscar sexo fuera de casa; siempre que en casa no faltara, y yo estaba muy cachondo de ver que seguía siendo el mejor en la cama para ella.

Pasados casi tres meses, la situación se volvió a repetir; mi mujer tenía otra cita y el día empezó con el mismo ritual, pero esta vez la ayudé a escoger la ropa y el peinado; ella se marchaba otra vez con su amante y yo me quedaba en casa sin haber podido experimentar con nadie. Ese día, que era un día cualquiera, algo cambió dentro de mí para siempre. Los celos, sí, sí, lo celos; pasaron a ser envidia (sana, pero envidia). Ya no sentía miedo de cómo iban a ir las cosas entre nosotros, porque sabía que ella disfrutaría muchísimo con su amante; pero al mismo tiempo sabía que ella sólo estaba enamorada de mí y que, salir a follar era sólo un juego sexual, pero yo también quería jugar,
 y empecé a frustrarme por no poder encontrar a una chica con la que experimentar el sexo con ese morbo. Intentaba disimular y tratar de que ella no se diera cuenta al volver a casa, pero hasta las chicas con las que hablaba por la web de citas notaron que me pasaba algo. Así que, me puse a buscar a alguien que me ayudara, alguien que ya estuviera en el mundillo y que de forma anónima y confidencial me echara una mano para encontrar el "dónde" y "con quién".

Busqué en webs y foros, pero di con la clave en redes sociales. Encontré a una pareja muy simpática y abierta con los que hablé un tiempo y me empujaron a crear una cuenta en twitter con este fin: encontrar una compañera de juegos sexuales. Así que cuando mi mujer llegó a casa, con la misma mirada de la primera vez; me asusté. Ella estaba súper feliz después de pasar una buena sesión de sexo con su amante, totalmente satisfecha, pero con cara de haber hecho algo malo. Claro, ella había tenido dos citas y yo ninguna; no le parecía justo, y se sentía muy mal por mí... Pero entonces, le dije: "me han convencido de hacerme un perfil B en twitter para ligar"; un perfil que sería sin cara ni nombre real, por prudencia y por discreción... Y ella me dijo: "haz lo que tengas que hacer para sentirte mejor y encontrar a la chica que quiera jugar contigo"... Claro, como que yo la apoyé al 100%, ella me apoyaba también. Esa es la clave para que una relación funcione, la sinceridad y el apoyo mutuo. Me ayudó a escoger foto y a inventarme un nombre para el perfil B, y empecé a seguir a chicas y parejas swinger que pudieran estar interesadas en mí, o que pudieran aportarme algo bueno para encontrar el camino correcto para interaccionar con las chicas que me gustaban. Y supongo que con la excitación de ella, de saber que me había tomado tan bien que siguiera con las citas, pese a no tener yo ninguna, y yo, al ver que mi mujer se preocupaba también de ayudarme a conseguir una compañera de juegos, terminamos con una buena sesión de sexo... 

Y bueno, hasta hoy todo sigue igual. Mi mujer y yo, nos queremos con locura, tenemos una buena y muy placentera vida sexual en casa, y supongo que pronto, también la tendremos los dos fuera... 

Ella ya ha ido a otras dos citas con su amante; y yo sigo esperando encontrar a una compañera de juegos sexuales... Eso sí, a través de mi perfil de twitter (@elsubstitut1); ya he conocido a muy buenas personas; chicas, chicos; y parejas; con las que nos reímos y ponemos calientes por las redes, personas anónimas o no; que me ayudan a distraerme cuando mi mujer está con el otro, que me roban una sonrisa cuando tengo un día tonto; y quién sabe si también me invitaran algún día a participar de sus fantasías... 

Gracias por leerme, y gracias a todas las personas que han hecho posible publicar este artículo; hoy me siento más liberado que nunca al poder contarlo, solo falta encontrar a la mujer indicada para empezar a experimentar yo del sexo y el morbo fuera de casa.


Diciembre del 2019





1 comentario:

  1. Muchísimas gracias por visitar nuestro blog y por dejar un comentario.

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