Hace unos días acabamos metidos en una de esas conversaciones que empiezan hablando de cualquier cosa y terminan llevándote muchos años atrás. No recordamos exactamente cómo salió el tema, pero de repente nos encontramos recordando aquellas fiestas de la lencería que se organizaban en algunos clubs cuando empezamos a descubrir este mundo.
Y nos dimos cuenta de algo curioso.
Seguimos recordándolas.
No porque fueran las fiestas más multitudinarias, ni las más salvajes, ni las




