Si llevas tiempo en el ambiente swinger, estamos convencidos de una cosa. NHas dicho varias de estas frases. Y si no las has dicho tú... las has escuchado tantas veces que ya forman parte de la banda sonora de cualquier sábado.
Algunas son tan universales que deberían venir impresas en la entrada del club. O en una camiseta. O tatuadas. Así que hemos decidido hacer un ejercicio muy poco científico y muy gamberro.
Hemos recopilado las diez frases más repetidas del ambiente swinger.
Si al terminar el artículo no te sientes identificado con al menos cinco...
...es que todavía eres nuevo.
O mientes peor que nosotros cuando decimos:
"Solo hemos venido a tomar una copa." 😏
1. «Solo hemos venido a tomar una copa.»
La reina absoluta.
La frase más repetida de la historia del ambiente swinger.
Se pronuncia al cruzar la puerta, todavía con el abrigo puesto y completamente convencidos de que esa noche será tranquila. El plan parece perfecto: una copa, un par de saludos, alguna conversación agradable y para casa, que mañana hay cosas que hacer.
Dos horas después ya has saludado a media sala, has conocido a una pareja encantadora, alguien os ha hablado de una fiesta el mes que viene, otro os ha invitado a una barbacoa y todavía lleváis la misma copa en la mano.
Lo mejor es que la próxima vez volverás a decir exactamente la misma frase.
Y volverás a creértela.
2. «Solo íbamos a saludar.»
Otra mentira... pero de las bonitas.
Entras convencido de que será un visto y no visto. Dos besos por aquí, un abrazo por allá y en veinte minutos estáis de vuelta en el coche.
Claro.
Porque después aparece esa pareja con la que hace meses que no coincidís, alguien os presenta a unos amigos, os liáis hablando de viajes, de restaurantes, de vacaciones y, sin saber muy bien cómo, acabáis con tres contactos nuevos, un grupo de Telegram más y un plan pendiente para la semana siguiente.
Todo eso... habiendo ido solo a saludar.
3. «Hoy venimos de tranquis.»
Lo mejor de esta frase es que casi siempre se dice con total sinceridad.
Ese día de verdad pensáis que toca una noche relajada. Charlar, reír, desconectar y volver pronto.
Pero el ambiente tiene esa curiosa habilidad para desmontar cualquier planificación. Basta una conversación divertida, una química inesperada o unas risas compartidas para que ese "de tranquis" empiece a desinflarse poco a poco.
Se parece bastante a comprar una tableta de chocolate diciendo que va a durar toda la semana.
La intención existe.
La realidad... ya es otra cosa.
4. «Ya os dejamos...»
No.
No os vais.
Ni ellos quieren que os vayáis.
Ni vosotros tenéis demasiadas ganas de marcharos.
Es simplemente el protocolo no escrito que marca el inicio de otra media hora de conversación en la puerta, con las llaves del coche ya en la mano y la firme convicción de que, esta vez sí, esa será la despedida definitiva.
Salir de un club swinger se parece mucho a salir de casa de tu madre.
Te despides cuatro veces antes de conseguir cruzar la puerta.
5. «Entramos un ratito...»
Las dos palabras más peligrosas del ambiente.
Porque ese "ratito" empieza siendo una horita para desconectar, tomar algo y saludar a los amigos.
Después miras el reloj.
Son las cuatro de la mañana.
Y sí...
Efectivamente ya es mañana.
6. «Cinco minutos y nos vamos.»
La despedida más larga de la historia.
Te levantas decidido, das un abrazo, aparece una pareja que hacía meses que no veías, alguien pregunta qué tal las vacaciones, otro propone una última copa y, cuando vuelves a mirar el reloj, han pasado cuarenta y cinco minutos.
Lo curioso es que nadie parece tener prisa.
Y, siendo sinceros...
Tampoco vosotros.
7. «¿Dónde he dejado los zapatos?»
Hay fenómenos que la ciencia todavía no ha conseguido explicar.
Uno de ellos es la misteriosa desaparición del calzado dentro de un club swinger.
Los dejas perfectamente colocados y, unas horas después, parece que hayan decidido independizarse. Empiezas a recorrer medio club con una mezcla de dignidad y resignación mientras alguien te dice, entre risas: "¿Qué buscas?"
Los zapatos siempre aparecen.
La dignidad...
...esa ya depende de cómo haya ido la noche.
8. «No solemos hacer esto...»
Probablemente una de las frases más malinterpretadas del ambiente.
Muchos sonríen al escucharla, convencidos de que forma parte del guion.
Y, sin embargo, muchas veces es completamente cierta.
Porque no existen dos noches iguales ni dos conexiones idénticas. Hay personas que inspiran confianza desde el primer minuto y otras con las que, simplemente, no surge.
El swinger tiene muy pocas reglas universales.
Y muchísimas excepciones maravillosas.
9. «¿Habéis llegado bien?»
Han pasado veinte minutos desde que os despedisteis.
Da igual.
Ese WhatsApp acaba llegando casi siempre.
Es una costumbre sencilla que dice mucho de cómo entendemos este ambiente. Porque detrás del deseo, del juego y de las risas también hay personas que se preocupan unas por otras.
Y muchas veces ese mensaje termina convirtiéndose en una conversación que dura todo el domingo.
10. «A ver si nos vemos un día fuera de aquí y nos ponemos al día.»
Y aquí es donde muchos prejuicios se vienen abajo.
Porque quien nunca ha pisado un club swinger suele pensar que todo empieza y termina entre esas cuatro paredes.
Nosotros sabemos que no.
Sabemos que muchas veces lo mejor de la noche termina siendo una paella, una barbacoa, unas cañas o un café semanas después.
Algunas de las amistades más bonitas que tenemos empezaron exactamente con esta frase. Y cuando llega esa quedada pendiente descubres algo maravilloso.
Que, curiosamente...
..se habla muchísimo menos de sexo de lo que cualquiera imaginaría.
Estamos convencidos de que nos hemos dejado alguna. De hecho... queríamos hacerlo. Porque ahora os toca a vosotros.
Queremos encontrar la frase número 11.
Esa que siempre escucháis. Esa que siempre acabáis diciendo. O esa que, con solo leerla, os ha hecho pensar:
"¡Joder... es verdad!" 😂
Dejadla en los comentarios. Prometemos leerlas todas.
Y si conseguís hacernos reír... ...igual acabamos escribiendo una segunda parte. Porque, seamos sinceros, material no nos falta. 😈
#BesosConLengua












Y fue precisamente ahí donde nació #DupSW.








